19-3-84 87
"El Señor todo lo da, lo bueno y lo malo, debéis respetar su juicio. Lo que hace no es otra cosa que poner a prueba vuestra fe. Aceptad su voluntad. Lo digo por los débiles que les cuesta creer que hay un Dios supremo.
Amén. Amén."
Leed: Lamentaciones C. 3, 22-23-24 y 28 al 33
22 La misericordia del Señor no se extingue ni se agota su compasión;
23 ellas se renuevan cada mañana, ¡qué grande es tu fidelidad!
24 El Señor es mi parte, dice mi alma, por eso espero en El.
28 Que permanezca solitario y silencioso, cuando el Señor se lo impone.
29 Que ponga su boca sobre el polvo: ¡tal vez haya esperanza!
30 Que ofrezca su mejilla al que lo golpea y se sacie de oprobios.
31 Porque el Señor nunca rechaza a los hombres para siempre.
32 Si aflige, también se compadece, por su gran misericordia.
33 Porque El no humilla ni aflige de corazón a los hijos de los hombres.
20-3-84 88
"Habéis comenzado a orar, Pueblo de Dios, estáis comenzando a resurgir, como he resurgido Yo en presencia ante vosotros. Os comportáis de manera agradable al Señor. Sin saberlo estabais enfermos, os faltaba que la Palabra de Dios llegara de verdad a vuestros corazones. La sabiduría del Señor es la salud del alma, la habéis encontrado, no la abandonéis ya más.
Orad para que así sea. Amén. Amén."
21-3-84 89
"Os pido oración porque orando estáis cerca del Señor. Dejad que El llene vuestra vida y estaréis a salvo para siempre. Amén." |