7-6-84 165

"Alegraos, porque habéis conocido la bondad de Dios, desde el momento que os ha elegido y os ha puesto a prueba.
Hijos míos: Sé que no sois indiferentes al llamado del Señor, que lo obedecéis plenamente.
No abandonéis la oración, no abandonéis la fe en Dios, debe estar siempre como una brasa candente, conservadla para que no se apague. Amén. Amén."


Leed: Hebreos C. 10, V. 22 al 25 y C. 11, V. 1-2-3
22 Acerquémonos, entonces, con un corazón sincero y llenos de fe, purificados interiormente de toda mala conciencia y con el cuerpo lavado por el agua pura.
23 Mantengamos firmemente la confesión de nuestra esperanza, porque Aquél que ha hecho la promesa es fiel.
24 Velemos los unos por los otros, para estimularnos en el amor y en las buenas obras.
25 No desertemos de nuestras asambleas, como suelen hacerlo algunos; al contrario, animémonos mutuamente, tanto más cuanto que vemos acercarse el Día.
Cap. 11, Vers. 1-2-3
1 Ahora bien, la fe es la garantía de los bienes que se esperan, la plena certeza de las realidades que no se ven.
2 Por ella nuestros antepasados fueron considerados dignos de aprobación.
3 Por la fe, comprendemos que la Palabra de Dios formó el mundo, de manera que lo visible proviene de la invisible.

8-6-84 166

"Honrad a Dios, respetadlo y amadlo.
Haced ofrendas al Señor, pero ofreced un corazón puro y humilde, pensamientos sanos y un espíritu dispuesto a recibir a Dios.
Amén. Amén."

"Predicadlo."


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