4-7-84 199
"Amar a Dios es entregarse todo por Dios, es darse sin esperar nada a cambio ni recompensa alguna. El Señor, que ve y escucha a sus hijos, llegará a vosotros y os hará dignos de su misericordia. Esto digo a mis hijos para que interroguen y mediten en su propio corazón.
Gloria a Dios."
Leed: Romanos C. 8, V. 31 al 39
31 ¿Qué diremos después de todo esto? Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?
32 El que no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿no nos concederá con El toda clase de favores?
33 ¿Quién podrá acusar a los elegidos de Dios? Dios es el que justifica.
34 ¿Quién se atreverá a condenarlos? ¿Será acaso Jesucristo, el que murió, más aún, el que resucitó, y está a la derecha de Dios e intercede por nosotros?
35 ¿Quién podrá entonces separarnos del amor de Cristo? ¿Las tribulaciones, las angustias, la persecución, el hambre, la desnudez, los peligros, la espada?
36 Como dice la Escritura: "Por tu causa somos entregados continuamente a la muerte; se nos considera como a ovejas destinadas al matadero".
37 Pero en todo esto obtenemos una amplia victoria, gracias a Aquél que nos amó.
38 Porque tengo la certeza de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles, ni los principios, ni lo presente, ni lo futuro, ni los poderes espirituales,
39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra criatura podrá separarnos jamás del Amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, nuestro Señor.
4-7-84 200
"No os equivoquéis, los débiles son los más fuertes ante el Señor porque esperan en El y están alejados del pecado. Pedid con fuerzas al Señor y El os escuchará."
5-7-84 201
"- Bienaventurado sea el que se despoja de la miseria humana y busca la riqueza del Señor.
- Bienaventurado el que es sincero en su palabra y el que no se avergüenza de sus actos.
- Bienaventurado el que tiene en su corazón a Dios y no obra en su contra, porque os digo: Cuanto amor hay en él y cuanta pureza en su espíritu, esto aprecia el Señor.
El se apiada del pobre, del afligido, del humilde y del arrepentido.
Hijos míos, mucho tenéis que aprender del Señor, tened fe y de El recibiréis el entendimiento que os hace falta.
Amén. Amén." |
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