27-7-84 224
"Hijos míos, sabéis bien qué es el pecado y cuál su consecuencia, pero igual lo cometéis. Deberíais resistirlo, deberíais comprender que la Sangre de mi Hijo, fue derramada para vuestra salvación. Si estáis dispuestos, orad para que el Santísimo Padre os ilumine interiormente.
Amén. Amén."
Leed: Romanos C. 8, V. 1 al 8 / I Corintios C. 15, V. 33 y 34
1 Por lo tanto, ya no hay condenación para aquellos que viven unidos a Cristo Jesús.
2 Porque la Ley del Espíritu, que da la Vida, me libró, en Cristo Jesús, de la ley del pecado y de la muerte.
3 Lo que no podía hacer la Ley, reducida a la impotencia por la carne, Dios lo hizo, enviando a su propio Hijo, en una carne semejante a la del pecado, y como víctima por el pecado. Así El condenó el pecado en la carne,
4 para que la justicia de la Ley se cumpliera en nosotros, que ya no vivimos conforme a la carne sino al Espíritu.
5 En efecto, los que viven según la carne desean lo que es carnal; en cambio, los que viven según el Espíritu, desean lo que es espiritual.
6 Ahora bien, los deseos de la carne conducen a la muerte, pero los deseos del Espíritu conducen a la Vida y a la paz,
7 porque los deseos de la carne se oponen a Dios, ya que no se someten a su Ley, ni pueden hacerlo.
8 Por eso, los que viven de acuerdo con la carne, no pueden agradar a Dios.
I Corintios C. 15, V. 33-34
33 No se dejen engañar: "Las malas compañías corrompen las buenas costumbres".
34 Vuelvan a comportarse como es debido y no pequen más, porque hay algunos entre ustedes que todavía no saben nada de Dios: Lo digo para vergüenza de ustedes.
28-7-84 225
"Orad con firmeza porque por medio de la oración encontraréis al Señor y veréis, que como es supremo su poder así es de suprema su misericordia. No dejéis que nada os impida obedecer al Señor, no dudéis que haciéndolo estará en vosotros para siempre.
Amén. Amén."
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