4)- LA LUZ VENCERÁ A LAS TINIEBLAS:
En esta era de Gracia, María ejerce un llamado y una poderosa acción salvadora como Madre. La humanidad se debate en un verdadero combate, donde la Luz de Dios triunfará sobre las tinieblas, pero ello exige del hombre una libre y voluntaria cooperación.
(M. 1191): "El Señor se compadece del mundo; ... quiere para los hombres, la Luz Eterna."
(M. 1213): "Hijos: Aparece la noche, más, llega el Día y todo lo aclara."
Cristo es la Luz del mundo, que vence con su fulgor la oscuridad del príncipe de este mundo, el demonio.
El infinito Amor del Corazón de Cristo, es la Luz preciada que el hombre puede ambicionar "Quien me sigue, dice Jesús, no caminará en tinieblas".
(M. 890): "Veo a Jesús. Lo veo con una Luz penetrante en su pecho, una Luz blanca, su túnica también es blanca.
El me dice: "Ves La Luz que despide mi Corazón".
Luego me dice la Santísima Virgen: "El Corazón de mi Hijo se brinda ¡tan generosamente! Maravillaos de esto hijos míos, todo en Él es Verdad, todo lo que viene de El es Amor y todo El es Vida".
Amado sea su Sagrado Corazón".
(M. 1257): "En este tiempo, una Nueva y Potente Luz ilumina vuestro camino"
María nos ofrece la Palabra de Dios, como la verdadera Luz que en medio de tanta confusión, iluminará al mundo y le indicará al hombre, el sendero de la Salvación.
(M. 1273) "La tierra toda debe quedar impregnada de Su Palabra, (la del Señor), y cada Cristiano debe vivir de acuerdo a esa Palabra."
(M: 1722): "Bienaventurados los que contempláis las palabras de la Madre, porque os está alcanzando la Palabra del Hijo".
María se nos manifiesta como Madre, que nos heredó como hijos, al pie de la Cruz del Hijo. Nos ofrece su Corazón, lleno de poder, lleno de Luz, para barrer todas las tempestades y unirnos definitivamente, al amor de Dios.
(M. 948): "Para muchos he desaparecido en la Cruz, donde Jesús entregó su vida, siendo que fue allí donde mi maternidad comenzó a crecer y mi amor de Madre se extendió hacia todos los hombres, por voluntad de mi Hijo.
Estoy llegando hija, poco queda ya y será derrotado belial".
(M. 1498): "Hay en Mi Corazón tanta Pureza, como para purificar el mundo entero.
Hay en Mi Corazón tanto Amor, que puedo barrer con todo el odio acumulado en los corazones endurecidos. |