4- Al servicio del Rebaño: El Consagrado hará suya la preocupación de María, en el cuidado del Rebaño de Dios, del que se sabe parte. Como Consagrado actuará a modo de fermento en la masa; sabrá poner las bases juntamente con sus otros hermanos Consagrados, para hacer posible la civilización del amor, meta de la nueva evangelización, de la que María es Estrella.
El Rebaño debe resplandecer por la fuerza de su Unidad, que es el fruto más preciado de la Redención de Cristo. El, al vencer al pecado, destruyó los elementos de división y de dispersión y egoísmo entre los hombres, posibilitándoles vivir en la más plena y perfecta unidad.
5- Luz de Cristo: El Consagrado encarna en su vida la Luz de Cristo; se convierte en luz para sus hermanos, ayudándolos en el actual combate, a caminar hacia Cristo, Luz del mundo; se siente bajo la protección poderosa de María, capaz de vencer al demonio y sus insidias y sabrá dar la respuesta de Dios, a los desafíos del momento actual; ellos intentan llevar al hombre, a la autodestrucción. "El demonio lo atacará pero no lo tocará"
María indicará al Consagrado cuáles son los desafíos del demonio y del mundo, que deberá tener en cuenta, para ser la respuesta viviente de Dios al hombre de hoy; para que pueda iluminarlo realmente.
6- Total fidelidad e inmolación: La Consagración a María exigirá una vida de generosa fidelidad al plan de Dios, como horizonte fundamental de su vida. Rechazará toda vida fácil y desacralizada y ofrecerá en cambio una vida de austeridad y de permanente oración al Señor. Como María al pie de la Cruz, estará siempre dispuesto a la inmolación de su vida.
Se convertirá así, la Consagración a María, en la más excelente respuesta del hombre de Dios al hombre moderno.
7- Instrumento de la Gloria: El Consagrado, en el Corazón de María, Arca de Alianza, se hace instrumento de la Gloria de Dios. El Señor, quiere hacer Alianza con Su Pueblo interviniendo con gestos salvadores. El Consagrado se hace camino por donde Dios llega al hombre para hacer amistad con Él y el amor del propio Consagrado llevado hasta la cruz, en favor de sus hermanos será el mayor gesto evangelizador. "Nadie tiene mayor amor que el que da la vida por sus amigos." |