Catequesis
   Pro. Carlos A. Pérez 
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La Consagración a María en el marco de la alianza bíblica
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CAPITULO V

“MARÍA ES GARANTÍA DE NUESTRA ENTREGA Y FUENTE DE NUMEROSAS PROMESAS”

            María, se convierte en garantía de sus hijos y ofrece innumerables promesas de salvación, como expresión de su Amor maternal a quienes la amen y se le Consagren.

            Ella, ofrece lo que necesitamos para responderle; sabe que nosotros no podríamos caminar solos y Su Corazón es el ámbito Sagrado donde somos resguardados, alimentados y continuamente sostenidos en nuestra entrega.

            Ella nos ofrece, como gran promesa, que desde Su Corazón llegaremos al Sagrado Corazón de Jesús. Escuchemos su palabra que nos dice:

"Volcaos a Mi Corazón y desde allí viviréis con toda docilidad al Señor. Desde Mi Corazón lo amaréis; desde Mi Corazón  lograréis fidelidad hacia El; desde Mi Corazón llegaréis a Su Sagrado Corazón ." (M. 1369)

 

- SU CORAZÓN ES UN JARDÍN:

" Mi Corazón es un jardín, donde puede entrar todo aquel que quiera ser regado por Mi Amor de Madre." (M. 1298)

Y reiterando esta hermosa comparación dice:

"Mi Corazón de Madre es un jardín que recibe a las más perfumadas flores: Sus amados hijos, los hijos de Dios." (M. 1776)

 

- SU CORAZÓN ES FORTALEZA Y REFUGIO:

María se nos presenta como fortaleza, capaz de resguardar a sus hijos:

"Lo que sus bocas imploren, Mi Corazón lo recogerá." (M. 1341)

Su corazón es el refugio donde nos podemos guarecer seguros, en la oscuridad de la noche (M. 1349)

Para la fortaleza y seguridad, que reserva para nosotros en nuestra vida cristiana y en nuestra misión, nos dice:

"Mi Amor es para vosotros, Llama Inextinguible y Mi Corazón, Fuerza indestructible. He aquí Mi Poder, Mi gran Poder..." (M. 1364)

 

- MARÍA ES MADRE CONSOLADORA Y PROVIDENTE:

María es capaz de liberarnos de la angustia, de abrigarnos en la desolación: sólo necesita que le entreguemos el corazón y Ella podrá obrar. (Ver M. 1382).
Cuanto más confiamos en Ella, más nos podrá conducir. Nos promete que su Luz bañará a las almas, sus ojos se compadecerán de los que sufren, la fuerza de Su Amor sostendrá a los débiles y Su Corazón Maternal será refugio de todo corazón afligido. (Ver M. 1487)

María está especialmente atenta para brindar a sus hijos el socorro necesario. (Ver M. 1506).

Su Amor lo ofrece como alimento y Su Corazón como garantía de fortaleza. Su Manto se ofrece a todos, especialmente a los más alejados. Ella quiere proveer al necesitado. (Ver M. 1550).


Autor: Pro. Carlos A. Pérez 
Fuente: Santuario María del Rosario de San Nicolás - Centro de Difusión 
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