CAPITULO VII
“EL CORAZÓN DE MARÍA Y EL SANTUARIO”
El Santuario, es el símbolo del Corazón Sagrado de María. Así como en el Antiguo Testamento, el Templo era el lugar donde se guardaba el Arca de la Alianza, así en el Santuario, signo de la Iglesia, se contiene a María, Arca de la Alianza Nueva, en cuyo Corazón, Dios produce el encuentro de los "hijos con el Hijo".
María y el Santuario están íntimamente ligados, como es inseparable María y la Iglesia. Nuestra Madre es el miembro más excelso de la Iglesia y a la vez su Madre. María prepara el corazón de sus hijos para que en el Seno de la Iglesia puedan ser salvados y santificados.
En el Santuario se producen los grandes encuentros del hombre con Dios, que María va preparando en Su Corazón y va concretando en cada hijo a medida que encuentra su respuesta filial.
Por eso decimos que el Santuario es el símbolo del Corazón de María; en efecto:
- María llama a la Fe y en el Santuario se proclama oficialmente la Palabra de Dios, que invita a la conversión.
- María invita a la oración, y en el Santuario, por excelencia, es el espacio sagrado convertido en Casa de Oración.
- María invita a la conversión, y en el Santuario se produce la reconciliación de los hombres con Dios a través del Sacramento de la Reconciliación.
- María invita a alimentarnos con la Sagrada Eucaristía que es el Cuerpo de Jesús, Su Hijo, y en el Santuario la Celebración Eucarística da origen a las grandes asambleas de los fieles, como Cumbre y Fuente de la actividad de la Iglesia.
- María congrega a los hijos como Iglesia y el Santuario los hace Iglesia por el Bautismo dándoles sentido de pertenencia al pueblo santo de Dios.
- María invita a ser sus misioneros para que por todas partes se proclame la Palabra de Jesús y desde el Santuario, incesantemente se invita a los peregrinos, para que vayan a anunciar por todas partes la alegría de la salvación, el mensaje del Señor, la invitación para el retorno del hombre a Dios y para que definitivamente se incorporen en el Misterio de la Alianza.
- María invita a la Consagración de las vidas, a Su Corazón Sagrado, para llevar de este modo a sus hijos por el camino de la Santidad y el Santuario es el lugar privilegiado de esta Consagración, pues en torno a María, Arca de la Alianza Nueva, los hijos se entregan definitivamente a Dios para vivir plenamente su condición de bautizados, que tiene como meta la santidad.
- María, como Arca de la Alianza Nueva, fue constituida como morada de Dios para los hombres, y el Santuario es la morada que Dios eligió para Sí y para sus hijos, a |