III
UNA NOCIÓN SOBRE LA ALIANZA BÍBLICA
A través de las páginas de la Biblia toda la historia de la humanidad y del pueblo judío en particular, se desarrolla en el marco de una gran historia de alianza entre Dios y los hombres.
El Señor crea al hombre y quiere vivir en amistad con él y por puro amor, le ofrece desde el paraíso una Alianza de amistad. Por el pecado original, este primer pacto fue rechazado por el hombre y Dios promete restaurarlo definitivamente en Jesucristo. Por ello, fue preparando a su Pueblo a través de sucesivas alianzas y fue orientando su marcha por el desierto, liberándolo de muchos males y asistiéndolo en sus necesidades. Toda la historia del Pueblo de Dios, cuenta con importantes experiencias de infidelidad a la Alianza y también con oportunos gestos salvadores de Dios, que siendo eternamente fiel, quiere como un Padre bondadoso, reencontrarse con su Pueblo cada vez que éste se alejó del sendero.
Hoy, en el tiempo de la Iglesia, el Nuevo Pueblo de Dios, también olvida con alguna frecuencia, la exigencia de fidelidad a la Nueva Alianza. Por ello, también frecuentemente, Dios interviene oportunamente en favor suyo, para actualizar la Gracia salvadora.
En el tiempo del Nuevo Testamento, María ocupa un papel protagónico como Arca de la Alianza Nueva, que busca restaurar la amistad del hombre con Dios y llevarlo a la Santidad. Como Madre es esa su misión: "Dar la vida a sus hijos en su Corazón haciéndose lugar de encuentro con Dios" |